Fragmentado.
De ti, de mi, de nosotros, de lo que pudo ser, de lo que no es, de lo que quisiera que fuera, en fin, de un gran infortunio, de todo el dolor, del sufrimiento que comienza y del olvido que no llega. Deseos de odiar, anhelos de amar, pasiones que calmar. ¡Todo tuvo su final! Interés mutuo. Te conocí, sin nada de protocolos, me conociste por igual. Pasaron los días, el interés crecía. No hubo falta de gritar que me interesabas, no fue necesario decir que te deseaba. Lo supiste, tú, con tu esencia e inteligencia. ¡Qué personalidad! Qué bonito, qué amable, qué interesante. Metas claras, conversaciones sin monotonía y mucho más consentido de lo que podría merecer yo. Deseos de abrazos como antecedente. Querer vernos como estrategia principal. Un par de intentos fallidos. Por fin se logró. Una tarde, frente a cualquier mar, como tontos, nervioso y sin saber que decir. Finalmente, nuestras miradas se encontraron, nuestras manos se...