Mal herido.

Es de noche, el invierno acabó.
Bajo el calor del trópico, este silencio caótico,
cómo decirlo, comienzo a dudarlo.
Extrañar, o sufrirte, inerte.
Caballero,me ilusioné.
Sí, me enamoré.
No me queda palabra,
no existe mañana.
Somos dos, aunque solo estoy yo.
Qué de ti, quien sabrá.
Me extrañará o me amará,
me odiará, me destruirá.
Posibilidades a montones,
pensamientos sin cesar.
Deseos de gritar,
comienzo a delirar.
Te necesito, acéptalo,
nos equivocamos, compréndelo.
Un amor no merece terminar,
lo genuino debemos conservar.
Ideales, en nuestras mentes.
Distintos, completamente.
Únicos, mi deseo, su sonrisa.
Y ahora, qué hago con la brisa.
Llévatela, pero regresa.
Aquí te quiero, aquí te espero.
Te necesito, te anhelo.
Han sido días de agonía,
no sé cuanto más aguantaría.

A ti, que precisamente no leerás, o que seguramente ni me piensas ni me extrañas, por ti y para ti, mi poesía, mi vida, mi agonía. 
21032016.

Entradas más populares de este blog

A veces

Diario de un Iluso, ii.

Verdad destructiva.