Amores del tiempo
Hazañas del tiempo, amores y dolores. Hace cierto tiempo me he topado con un aparente amor, o con un gran peñón. Los escritores estamos jodidos, poetas, ensayistas, periodistas, sentimos amor, creamos ilusión, escribimos, lloramos, escribimos, y he aquí cuando sentimos que hemos tenido mil amores por algunos cincuenta poemas, y otras diez cartas escondidas. Todos han sido fallidos, y ahora, una vez más, te encuentras, apendejado, frente al computador, o con papel y lápiz, una vez más, escribiéndole al amor, pensando en alguien, suspirando por unas manos gruesas o finas, pero que te revuelven hasta el dedo pequeño del pie. Está quien dedica canciones, de esos me excluyo y no pretendo ser menos pendejo, soy un romántico escondido en seriedad y dos o tres buenas repugnancias, pero no me atrevo a eso, y mucho menos si se trata de mi hombre. Es de madrugada, escucho su nuevo sencillo, concuerda con mi vida y la de este aparente amor, sin embargo, ¿cómo dedicarla? mejor ni pensarlo, eso sue...