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Mostrando las entradas de 2017

La renuncia.

Alejarse siempre ha sido un trabajo de sentimientos fuertes. De pronto, te encuentras frente a una decisión aterradora, y dudas entre irte, quedarte, gritar o llorar. Sucede en muchos ámbitos; con los amigos, el amor, los lugares y hasta la familia. Un poco menos de esperar, sucede con el trabajo. La vida nos lleva por un camino de progreso, o eso creemos, y de pronto, nos encontramos entre espada y pared, y no sabemos cuándo detener un empleo, cuando ha sido suficiente. Es de entender, durante un tiempo determinado, hemos dedicado nuestro tiempo, y junto con el, nuestra vida a una compañía que nos ha empleado como recurso humano. Dependiendo de nuestra personalidad y modalidades, hacemos del trabajo nuestra vida, o simplemente lo tenemos como un pasatiempo.  Existen, o existimos, aquellos que sin darnos cuenta, giramos nuestra vida en torno al trabajo. Puede que la vida y necesidad nos obligue, sin embargo, hay un sentimiento muy profundo que hace que suceda, y satisfactori...

Lejanías.

Han pasado, por primera vez, veinticuatro otras sin usted. Desde entonces, la inercia me consume, me destruye. A su merced, todo le entregué, tal vez fallé, me precipité. Ofendidos entre sinceridad, tontos, vulnerables. Desperté con lágrimas rodeando lo que antes solía ser su cobija, añoré un beso más, una sonrisa. Pareció firme y sin piedad, no dio vuelta, no encontró remedio, no encontro valentía. Entre odio, desilusión y poca hombría, cortó, se despidió, y juró siempre me tendría. Ahora cuestiona mi rebeldía, se angustia, culpa mi lejanía, deteriora mi simpatía. La tempestad, lo nublado, lo inesperado nos ha matado. No hubo intención de morir, pero cada palabra caló hondo. Toco espinas intocables, sin entender,  destilando odio, me hizo odiado de su pensar, pero amado eterno. Corriendo buscando auxilio, buscando exilio, me ha mentido, me ha herido, y ahora, sin sentido, acabó conmigo. Dejó mi soledad, dejó mi egoísmo. Armó y desarmó mi alma, la quiso, y la...

Orgasmo de medio tiempo.

La prisa y atrocidad de estos días, me lleva únicamente a tus sonrisas. Viviendo destruido, mal herido, de a poco sin sentido, afligido. No ha sido para menos, han sido meses de largo destello. Sin espacio para reflexión, no hay momento de bifurcación. Entre injusticias, momentos indeseables, me he topado con pérdidas inigualables. A pesar del tiempo, los orgasmos y su calor, entre la razón y el corazón no hay tentación. En ocasiones la alarma resuena a las seis, la dejo pasar hasta y cuarenta, entre prisas y calores, otra vez las seis, encontrados en todo y nada. Poesías de usted, poesías de mí, un orgasmo para usted, otro para mí. Venga, que ahora seré de usted, al despertar volveré al destello. Entre sufrimientos silentes, amores vivientes, escarnios, usted y yo. Es entonces, orgasmo. A medio día sin café no me soporta. En las tardes me besa, me empuja, cuando las doce llegan, desnuda. Somos cuerpo, sexo y ternura. Sin cura al culminar, mañana toc...