Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2015

A veces

A veces quiere querer.  Otras veces puede tener.  Existe un te quiero conocer Se olvida un anhelo tener.  A veces tiene miedo, a veces tiene sueño.  Un poco iluso, un tanto romántico.  Causando deseo, provocando revuelo. Intentando comenzar, sin poder caminar. Decía que se iba enamorar, sin saber mirar. Anhelaba amar, pero no sabía valorar. A veces, era intentos, a veces era fracasos. Necesitaba crecer, a veces quería crecer. A veces, solo a veces, volvería a nacer. Entre aquella nube, a veces se quería perder. Un par de desamores le harían estremecer. A veces, necesitaba florecer. En pocas ocasiones; envejecer. Entre humo y cigarrillos, permanecer, sin importar cual sea el parecer. A veces quería un final, a veces quería continuar, a veces no sabía explicar, a veces necesitaba gritar.

Crónica de un mal acostumbrado.

Ay, las personas... o seré yo. Qué fácil me resulta acostumbrarme a una persona que a penas conozco, qué difícil es alejarme de alguien, que aunque no me hace bien ni mal, me gusta tenerle. No se trata de gusto o interés alguno, es sencillo aferro, a una buena mente, a buenas conversaciones, a huir a la soledad. Le he cerrado de algún modo las puertas al amor, pero le dejo la ventana abierta, por si llega. Entre mis intereses no está conocer una persona, ni formular una relación. De otro modo, ha llegado un ser a mis días, hace poco más de dos semanas. Nombre común, de forma común... algún mensaje inesperado en alguna madrugada de insomnio, que cada vez son más frecuentes.      Han pasado los días, ni cuenta me he dado. Los mensajes no faltan durante el día, tampoco durante la noche; mucho menos durante la madrugada. Me agrada, bueno; me agrada el hecho de que esa conversación sin fin sobrelleva cualquier tema, trascendental o tonto; y me salva, me salva de mí, de mi hur...

Mamá.

Imagen
Tú que nueve meses me cargaste,  tú que durante toda mi vida me cuidaste.  Tú que de mi éxito te encargaste, Tú que de mi amor nunca te olvidaste... Mamá, reina, princesa y señora.  De mi amor siempre serás la ganadora.  Amor de mi vida, mi primera sonrisa.  Consentidora de sueños, hermosa.  Mi primer amor, mi gran amor.  Eres todo lo que he de buscar,  de mis sueños jamás te querré borrar. Grande y capaz, digna de admirar. Fiera, luchadora y emprendedora.  Hermosa, fuerte y ganadora.  Lo eres todo, mi gran señora. Luz dentro de la obscuridad.  Seguridad dentro del mar,  Paz a través del mal,  Piloto al navegar. Ojos de estrella, mi querida doncella.  Sonrisa muy bella, encantada princesa. Intelecto de melodía, vida mía. Sonrisas de cada día, hermosa mía.  Guía de cada paso, amor en cada rechazo.  Abrigo de ...

Amores.

Mis grandes amores, he aquí todas mis ilusiones.  He crecido, he reído, he llorado.  Ustedes me han amado, ustedes me han llenado.  Por ustedes, para ustedes y con ustedes mis versos. Mis grandes amores, mi poesía, mi vida.  Dejo ir mis días, procuro evitar la monotonía.  De mí has hecho maravilla, mucha sabiduría.  Entre fantasía y realidad, haces mi día.  Tesoro y vida, madre mía.  Sin ti mi vida nada sería.  Eres mi reina, eres mi princesa.  Eres todos mis días.  De ti tengo más,  pero luego ya será.  Mi inspiración y mi sonrisa, ¿A que se debería? De musas se conformaba mi alegría.  Con dolores, continuaba día con día.  Felizmente, escribía, vivía.  Amigos, testigos, abrazos y abrigo.  Mis tesoros, mi reflejo, mi todo.  Caminan conmigo, viven conmigo.  Son todo lo que quiso el destino.  Alma gemela, vida entera.  De ti ni s...

Así somos.

Pedimos, pero es muy poco lo que brindamos. Anhelamos ser escuchados, pero jamás escuchamos. Exigimos intelecto, pero el nuestro lo dejamos descansar. Queremos a alguien con grandes metas, pero nuestras prioridades están desviadas. Criticamos a quien viste ropa cara, y somos los primeros en buscar ropa cara. Estereotipamos todo, y pedimos no ser señalados. Caminamos por el aire, pretendiendo dejar huellas. Qué difícil somos, que mucho necesitamos crecer, pueblo, sociedad y amigo...

Sentir sin poesía.

A veces me pierdo, es como que muy inusual. A mi alrededor hay tanta basura, tanta gente perdiendo su tiempo, y es de esa, y otras mil maneras, que me matan, me pierden, me hacen dudar. ¿Tener metas a corto, medio y largo plazo estará mal? ¿Debo vivir al garete? Mira, para todo hay tiempo, en la vida hay prioridades que atender, no se estudia por estudiar, se estudia porque gusta, porque te apasiona, porque te llena, no porque vas a cobrar $22.50 la hora, o porque viajarás el mundo en tu trabajo. ¿Y esas prioridades? ¿De dónde salen? ¡De ilusos! Me decepciono a cada instante que quito los audífonos de mis oídos. Me dan ganas de irme corriendo, de no ver a tantas manadas oprimidas por ovejas sin inteligencia, me da asco ver mentes apagadas por opresión, mentes con potencial, mentes con ganas de mucho, pero con miedo. ¡Puñeta! En esta vida no se le debe tener miedo a nada, la muerte es tu amiga, y de cualquier modo te tocará, entonces; hay que arriesgarse, hay que luchar, hay que exponer...

Monólogo.

     Sentado, en medio de todo aquello que no es naturaleza, incluido el moderno computador con que hace esto posible, se encuentra el único joven que a pesar de cada tristeza, no se ha dejado caer, hasta hoy. Hoy despertó mal, sus ánimos habrían sido inexistentes y su sonrisa el reflejo de la falsedad más grande. Han caído varias hojas, o varios bloques sobre encima de este ser débil, a pesar de todo, muy débil. No encuentra salida, bueno; ni siquiera hace el intento de salir.  Tontamente se ha dejado hundir, y como nunca antes, y de ahí surgía un monologo, extenso, resumido en pocas palabras, demasiadas lágrimas y respiraciones entre cortadas. Hablar consigo mismo sería una tarea muy difícil, pero el mejor desahogo, sin duda. Nadie podría conocerle mejor que él mismo. A él mentirle resultaría estúpido, y entonces, nada haría sentido. Con todo realismo, explotó.      Hace dos años me liberé de un gran pesar, he aprendido a caminar sin dudar, de hec...

No tiene fin.

Fuiste mi amor, fui tu temor.  Eres mi tentación, soy tu desamor. Te concretas en mis fallas,  me sostengo en tus encantos. En medio de varios engaños,  han pasado varios años.  Gracias a la poesía puedo describir tu vida.  Un par de mentiras, Unas pocas caricias.  Todo una vida ficticia.  Muchas lágrimas caídas.  Intento olvidarte, lo necesito.  Lucho y trato, mas no lo consigo.  Me has destruido, te he perseguido. Hemos intentado, nos hemos arruinado.  No eres culpable, tampoco lo soy yo.  Me has maltratado, te he insultado.  Te desprecio sin duda, sin embargo te anhelo.  Me odias, es notable, pero dices te quiero.  Es por ahí donde me pierdo,  me pierdo en mí, me pierdo en ti.  Intento seguir, mas no hay forma de salir.  Me enterraste aquí, me olvidaste allí.  Entonces, ¿Cómo sonreír? Si tan siquiera aprendí a vivir.  Viv...