No tiene fin.

Fuiste mi amor, fui tu temor. 
Eres mi tentación, soy tu desamor.
Te concretas en mis fallas, 
me sostengo en tus encantos.

En medio de varios engaños, 
han pasado varios años. 
Gracias a la poesía
puedo describir tu vida. 

Un par de mentiras,
Unas pocas caricias. 
Todo una vida ficticia. 
Muchas lágrimas caídas. 

Intento olvidarte, lo necesito. 
Lucho y trato, mas no lo consigo. 
Me has destruido, te he perseguido.
Hemos intentado, nos hemos arruinado. 

No eres culpable, tampoco lo soy yo. 
Me has maltratado, te he insultado. 
Te desprecio sin duda, sin embargo te anhelo. 
Me odias, es notable, pero dices te quiero. 

Es por ahí donde me pierdo, 
me pierdo en mí, me pierdo en ti. 
Intento seguir, mas no hay forma de salir. 
Me enterraste aquí, me olvidaste allí. 

Entonces, ¿Cómo sonreír?
Si tan siquiera aprendí a vivir. 
Vivir sin ti no es vivir. 
Vivir junto a ti, es morir. 

Muerto me siento, muerto me encuentro. 
Muerto me dejaste, muerto me buscaste. 
Sin vergüenza y sin modales de mí te aprovechaste.
Tanto has dolido que mi corazón marcaste.


(Siete de marzo, nueve con treinta y cuatro, entre obscuridad y dolor.) 

Entradas más populares de este blog

A veces

Diario de un Iluso, ii.

Verdad destructiva.