Malas Costumbres
Vivires y no vivires, placeres y amaneceres.
El café amargo en la mañana, la voz que me susurraba.
Sueños entre sábanas blancas, placeres entre mentiras y patrañas.
Pensar en aquél ser que me rechazaba, recordar que no vale nada.
Caminar perdido, sentirme hundido, anhelando, soñando.
Besos sin igual, tentaciones a radiar, orgasmos sin parar.
Escucharle en cada noche, convencer todos mis reproches.
Frutas sin sabor, metáfora de su desamor.
Sonrisa despistada, alma descastada.
Placeres entre gemidos, placeres sin sentido.
Amantes sin compasión, dolores a montón.
Costumbres que eran malas, costumbres idealizadas.
Ser uno era menos que idealizarse, ser uno era enamorarse.
Esa última, mi peor mala costumbre, mi peor incertidumbre.
Y qué del amor, si el amor no es más que un gran dolor.
Tal vez dice un buen autor, que es solo el dolor vestido de etiqueta.
Encima de todo sigue siendo mi peor mala costumbre.
Entre más me destruyen, más me atribuyen.
Circulos de dolor, deseos con color.
Amor que vemos en quien conquista,
amor vemos en quien se limita,
amor veo en un ser que desconozco,
amor del que no defino, del que me siento adherido.
Vivir, y morir, malas costumbres, siempre yo.
Amor, ¡Qué bello!, ¡Qué maldito!
¡Jódeme! ¡Mátame! ¡Enamorame!
Bonita mala costumbre,
Favorita mala costumbre,
tu, amor, mío.
16 de agosto de 2015.
Post Data: Ese buen autor es mi gran hombre,
Ricardo Arjona, lo mencionado aparece en una
versión demo de su famosa canción "El amor".