Placeres Cautivos

Platónico o no, siempre existe un ser que,
en cierto modo podría ser capaz de debilitarte.
Puede ser intelectual o sexualmente, da igual,
importante es con cuanta lejanía aún podría lograr.
Eso me sucede, me sucedía y al parecer me sigue sucediendo.

Iluso, y tal vez romántico, le sueño y le pienso.
Sin querer comienzo a quererle y una vez más,
nacen ilusiones, se rompen esquemas, dilemas.
Sin barreras, sin ironías, comienza la entelequia.

Le soñaba y tal vez le anhelaba, sin tenerle, jamás.
Besos a desear, abrazos sin comenzar.
Mágicos, estúpidos, somos inútiles, somos torpes.
El tiempo sucede, el tiempo enloquece, el tiempo muere.

Muertos, en deseo, en pasión, en sexo, en amor.
Consideremos el amor nuestra jamás intención,
Expongamos el sexo o sus derivados como emoción.
Historia a comenzar, deseos a ser amor.

Tiempo sucedió, así me gustó, así me encantó.
Hostilidad como protagonista, sonrisas de antagonistas.
Sábanas blancas, sutileza y silencio, una noche.
Noche de cautiverio, noche de misterio.

Primera vez en mirarse, primera vez en tocarse,
muchas primeras veces en querer besarse.
Deseos de inocencia, aclamando sin prudencia,
suavidad y agresividad, sonrisas por demás.

Abrazados, sin amor, encontrados en calor.
Somos, seremos, sin querernos.
Acariciar unos brazos, sentir unos labios.
Nariz sexuada, caricia atenuada.

Extremos de deseos, amor y lujuria,
del todo un poco de soledad, y entre lágrimas,
placer, inigualable, indescriptible, entre intentos,
surge esto, sucede todo, lloro y muero.

Continúo, respiraciones aceleradas, dormidos,
manos juntadas, cuerpos separados, concurridos,
sentidos, acariciados, besos en obscuridad,
excitación a radiar, suspiro al despertar.

Se movía mientras yo dormía exactamente igual,
sus brazos siempre tan aledaños a mi humanidad,
excitantes, interesantes, bromeantes, amables,
todo una bonita noche, todo un derroche.

Cautivos al despertar, todo iba a terminar.
Me iría, se marcharía, me acompañaría,
por su otra vida, mientras yo, moría,
en mi única vida, por una sola vez, mío.

Veintiuno de agosto, 12:21am

Entradas más populares de este blog

A veces

Diario de un Iluso, ii.

Verdad destructiva.