Entradas

Mostrando las entradas de 2015

Sueño que vivo.

Qué hombre, me ha querido tanto, ya ni sé cuando sueño, o cuando vivo. Ha querido mis defectos, ha descubierto mis caricias, sus roces han sido testigo de su amor, concedió mis peores rasgos como belleza, no sé si ha mentido, no sé si me ha querido, mis hoyuelos en la cara, mis deseos de reprimirlos, aquella forma rara de caminar, mi dolor eterno, el viejo que vive en este joven, todo lo que soy. Insisto, no sé si ha mentido, lo que entiendo es que me ha querido. Si es un sueño, no quiero despertar, en cambio, si es una realidad, espero no marchar. Testarudo e inmaduro, así voy corriendo, pero no quiero. Quiero su amor, su ternura me sigue dando vida, bonito, juguetón. A usted quiere mi ser, dedicarle este y otros más, cautivo e iluso, quiero que sea para mí. Vamos, ven. Quedemosno, seamos, tal vez. Sueño que vivo.

Usted.

Atroz, silencioso, ingenuo amor. Vengo con las rodillas peladas, soy un alma descastada. En verano olvidé, en diciembre me enamoré. Aquí estoy, enamorado de usted. Silencio inexacto, grito y relámpago, me trae atormentado, ilusionado. Impredecible, y casi irreconocible. ¿Cuándo? ¿Nosotros? Me tiene el sueño roto, mantiene mis ojos llorosos, no es tristeza, es amor, ese amor indefinible, así como su cabellera, de igual forma que la arena, preciosura de contemplar, miedos a conquistar, hoy seremos dos cuerpos, mañana uno seremos, le admiro y le deseo, le sueño y le anhelo, Intelecto despejado, amor reencarnado, sin ideales, sin lujurias, calme usted mis penumbras. Río sin rumbo, perdámosno en el mar, rocoso y despeinado, que seremos uno. 221215 Sotomayor.

Ser de nunca.

La sonrisa más bonita que jamás vi, un alma desnudo envuelto entre sol y tierra. Efímero, ser espontáneo, me enamoró. Qué de mis gustos hablar, si eran suyos. Mi gusto era su esencia, y su delicadeza. Entre aquella seriedad y mi sonrisa, ningún puente cabría, un amor profundo nacía. Deshojado, me ha enamorado. Iluso, soñandole, tal vez ni me conoce, tal vez no me recordará, o se irá. Pero que aquí estoy, que mío sea, suyo seré diez eternidades. Que me mate con la sexuada mirada, que me excite con la suavidad de sus manos, da igual, me devoró, me destrozó. Nunca lo conocí, nunca lo olvidé. Cuentos cortos. 28-10-2015 RA.

Rostro encubierto.

Aflorados, cuerpos desnudos, almas sin color, sinónimos de cielos repletos de perfección. Confusión necesaria, amor o deseo, sonrisa o lágrima, habrá que vivir. Flor blanca, pálida, llena de espinas. Ser espontáneo, lleno de sonrisas, algunas lágrimas. Imperfección desnaturalizada, vuelve a su yacimiento, cae en estas garras de pasión. Suavidad vestida de temor, de cada sonrisa escribiría una canción, por esta vez, su dolor. Eternidades necesarias, jamás han de suceder, con final escrito y principio olvidado, viviendo. Cielo amado, desnudo predilecto, oculto en mí, oculto en mis infiernos, allí ha de vivir y morir. Soñaré una y mil veces con tocarle, imposible como agarrar el cielo, real como amarle a diario. Amor y mentiras, gran ironía, dolor y felicidad, principio del final, tarde de septiembre, solos. Una mano atraviesa la otra, un sentimiento desabotona, el amor traiciona. Moriremos. Rostro de orgasmo, voz y saxofón. Ellos cantan, tú danzas, los dos reímos. Es momento....

El instante.

Rodeados de negatividad, poseemos muchos instantes de felicidad. Instantes que aprovechar, porque si de algo se tratase la vida, no dude; es de ser feliz.  Aprendiz, y estudiante, en búsqueda de sueños, amor y lujuria, pero felicidad.  Adentrados en infiernos con rostros y dictadura, muertos entre infamia y desprecio,  la juventud lucha por reponerse, por reponer lo dañado y por encaminar un futuro sin dudar . Así somos, en contra de la corriente, o encima de todo, por nosotros, egoístas, simples.  Aquél instante oportuno se asoma a la ventana, el arrope no permite verlo, el deseo lo siente,  casi dejándolo ir, viéndole morir, se captura, y queda una terrible decisión, lo que gusta. Lo que apasiona toma una pausa, hoy se abraza lo que gusta, lo que seduce, lo que sonríe.  No necesariamente un cuerpo, tal vez un arte, tal vez un poema, tal vez mi poema.  La paz roza cada poro, el estrés se ha esfumado, el instante ha comenzado....

Placeres Cautivos

Platónico o no, siempre existe un ser que, en cierto modo podría ser capaz de debilitarte. Puede ser intelectual o sexualmente, da igual, importante es con cuanta lejanía aún podría lograr. Eso me sucede, me sucedía y al parecer me sigue sucediendo. Iluso, y tal vez romántico, le sueño y le pienso. Sin querer comienzo a quererle y una vez más, nacen ilusiones, se rompen esquemas, dilemas. Sin barreras, sin ironías, comienza la entelequia. Le soñaba y tal vez le anhelaba, sin tenerle, jamás. Besos a desear, abrazos sin comenzar. Mágicos, estúpidos, somos inútiles, somos torpes. El tiempo sucede, el tiempo enloquece, el tiempo muere. Muertos, en deseo, en pasión, en sexo, en amor. Consideremos el amor nuestra jamás intención, Expongamos el sexo o sus derivados como emoción. Historia a comenzar, deseos a ser amor. Tiempo sucedió, así me gustó, así me encantó. Hostilidad como protagonista, sonrisas de antagonistas. Sábanas blancas, sutileza y silencio, una noche. No...

Malas Costumbres

Vivires y no vivires, placeres y amaneceres. El café amargo en la mañana, la voz que me susurraba. Sueños entre sábanas blancas, placeres entre mentiras y patrañas. Pensar en aquél ser que me rechazaba, recordar que no vale nada. Caminar perdido, sentirme hundido, anhelando, soñando. Besos sin igual, tentaciones a radiar, orgasmos sin parar. Escucharle en cada noche, convencer todos mis reproches. Frutas sin sabor, metáfora de su desamor. Sonrisa despistada, alma descastada. Placeres entre gemidos, placeres sin sentido. Amantes sin compasión, dolores a montón. Costumbres que eran malas, costumbres idealizadas. Ser uno era menos que idealizarse, ser uno era enamorarse. Esa última, mi peor mala costumbre, mi peor incertidumbre. Y qué del amor, si el amor no es más que un gran dolor. Tal vez dice un buen autor, que es solo el dolor vestido de etiqueta. Encima de todo sigue siendo mi peor mala costumbre. Entre más me destruyen, más me atribuyen. Circu...

Divagando en el sin querer

Quisiera no querer esto. Anhelaba no sucediera eso. Eso, eso que nos jodería,  eso que poco a poco culminaría. Hoy te quiero sin querer,  detesto el ser esto sin querer. Somos nada, morimos de arrogancia. Fiasco de vida, fiasco de apatía. Enemigos de amor, estigma y dolor. Obras y mentiras, miedos y sonrisas. Somos una historia, escrita por mí. Historia que solo es mía. Incapaz eres, incapaz te quiero. Sin sentido y con destino, ¿A dónde vamos? Vamos, a nosotros. Miedo vete, seremos sin querer. Propondremos olvidar el ayer, viajaremos en el sin querer, Amaremos el sin querer. Y sin querer se podría, sin querer vivíamos una historia sin nombre, y terminaciones, solo vivir.  Sotomayor, R. 22-7-15

Cuento de ayer.

Cuento sin finalizar, historia viva, reseña dolida. Ir y venir, apreciando cada morir deseando vivir. Amores sin nombre, deseos con calzado, Intentos de estabilidad, continuidad al fallar. Vinimos y nos quisimos, pero huimos. Efímeros, torpes, descastados, verbos para ti, verbos para mí. Amores de ayer, deseos de hoy. Te quiero y te odio, te amo y te extraño. ¿Cómo tenerte? ¿Cómo olvidarte? No hay respuesta, no hay vergüenza. Llamas de infelicidad, noches, inseguridad. Tempestades hemos de sobrevivir, muertes nos tocará reescribir. Cuento a mitad, cuento sin finalizar, aquí ha de volver a comenzar, inestables, inútiles, enamorados. Miedo a vivir, miedo al amor. Reconocemos, miedo a nosotros, miedo al caer, miedo al morir. Muere conmigo, muere de mi. Moriré de ti, de historias vivas. Amor y muerte, cuento de ti. Ramón Sotomayor Torres. 20 de julio.

Verdad destructiva.

Era mal de amores, pero solo yo podría saberlo. Se escondía entre ojeras, mal humor y pocas palabras. Caminaba, por la vida, como dicen los filósofos, murmurando. A gritos silenciosos sus ojos dejaban saber dolor. Miradas profundas, dolores agudos, sentimientos nocturnos. Noches de llanto, días de encanto. Entre tanto desencanto, un mal largo. No era miedo, el miedo era libro cerrado. Decíamos dolor, mucho dolor. Difícil de calmar, imposible de meditar. Gran desilusión, maldita ilusión. Se justificaba en que los estudios le agotaban, que largas noches le irritaban. Mentiras y escapes. Inerte, inestable, insensible. El dolor salía a gritos, y esos gritos eran lágrimas que nunca dejaba salir. Su fortaleza era aquél mal humor que lo guardaba todo. El único dolor era aquél mal de amor. Todo lo que no hacía sentido, era parte de ese martirio. Olvidar no era fácil. A veces leía que necesitaba un año, a veces una vida. Por esta vez, parezco estar necesitando la...

Mis ganas de vivir

¿Vivir? ¿Para qué vivir? ¿Por qué sufrir? Mis ganas de vivir, se han de difundir. Cada anhelo de sonreír ha de marchitar. Los susurros se pierden en cada despertar. El deseo de olvidar, mis ganas de matar. El dolor que me resta, las ganas que me atan. Lágrimas sin consuelo, todo un enredo. Eso era antes, eso era sin su arte. Ahora me siento vivo, me siento radiante. Estoy viviendo, estoy sonriente. Mis anhelos florecen, mi vida acontece. Los deseos, son sexuales, los instintos naturales. Tu poesía, la mía, tu amor y el mío. Mis sueños, mis lágrimas, mi vida. Mis ganas de vivir, que sean las tuyas. Sotomayor, RA. 2-6-15

Perdido.

Perdido, sencillamente perdido. Me encanta andar perdido, entre todo, perdido.  Despierto, semidesnudo, deslumbrado, perdido.  Enamorado, perdido, olvidando, perdido. Maldito camino, ¿Por qué me tienes perdido? Entre todo lo prohibido, sigo perdido. A veces despierto en él, perdido. Hoy despierto si él, perdido.  Es prohibido, es amigo, es lo que me tiene perdido. Perdido entre besos, perdido entre versos, perdido.  Indeciso y perdido, olvidado y perdido.  Animado, perturbado, dominado, estúpidamente perdido.  Soñando con soluciones, olvidando lo perdido.  Viviendo con mil desamores, superando lo perdido.  Caminando entre la mala vida, con todo lo perdido. Perdido, perdido, seguiré perdido, mil veces perdido. Todos los verbos de lo perdido, todo el sexo de lo prohibido. Las emociones de lo que perdimos, el orgasmo de lo que vivimos. Entre mil ilusiones, y todos los desamores, una sonrisa por lo perdido....

Diario de un Iluso, ii.

     Nuevamente lejos de poesía, historias y metáforas, el diario de un iluso.  Han pasado varias semanas, han cambiado demasiadas cosas. Hoy desperté destrozado, indudablemente destrozado. Días de esos que nada sale bien, que pierdes muchas horas mientras emergen lágrimas de tu ser, y mil momentos de deseos de dejarlo todo, a penas ha pasado mitad del día y así es como podría describir este infierno.      Completé una gran meta. Fui instructor, maestro o profesor, como quieran decir durante un semestre. Una experiencia hermosa, sin duda, pero agotadora también. De aquí me llevo mil anécdotas y demasiado aprendizaje, más del que pude haber brindado yo a mis estudiantes. No lo niego, se sentía muy raro que con a penas dieciocho años daba clases a personas mucho más adultas que yo, y que aún así recibía todo el respeto necesario. Cada viernes a la una de la tarde dejaba mis males en mi oficina y en aquél salón repleto de aparatos tecnológicos, comenzab...

Tentación.

Eres mi tentación, ni dudarlo. También eres mi gran amor. No lo reconozco, no lo admito, pero lo eres. Han pasado ocho meses, han pasado muchas madrugadas. Has vivido, he vivido. Nos hemos perdido. Hemos sido uno, nos hemos desliado, nos hemos olvidado. Te conocí sin pensarlo. Todo surgió sin necesitarlo. Nuestra historia se esconde entre mis historias. Mis poemas llevan tu nombre, mi vida lleva tu dolor. Me tientas a odiar, me tientas a amar. Provocas aquél manjar, perpetuas algún mal. Mi tentación de amor, mi única ilusión. La vida ha pasado, lo he comprendido, serás mi eterno amor. A veces no comprendía porqué regresar a ti mil veces. Muchos días pensaba porqué te extrañaba. Cuando en tu sonrisa me fijaba, todo lo olvidaba. Te vi y me viste, te quise y me quisiste. Creciste, me buscaste, estás aquí; eres para mí. Sin rencor y sin dolor, aunque sin perdón. Mi gran amor, eres tú mi única tentación. Por crecer, por amar, por triunfar,  tú y ...

¡Feliz!

A punto de terminar, volvemos a comenzar.  Cada principio es un final, cada día un lugar. La felicidad arropa, la vida adora. Los amores flotan, las almas provocan.  Feliz sin evitarlo, feliz intentando.  Feliz, progresando, feliz caminando.  Lo he conseguido, lo he permitido.  Hemos crecido, lo hemos entendido.  Feliz, hoy que me quisiste,  feliz, ayer que me rechazaste, feliz, aunque horita me olvidaste,  feliz, porque eres inolvidable.  Somos felices, somos estables.  Estamos entre amantes,  inertes y saludables.  inolvidables.  ¡Inolvidables! ¡Amantes!  Interrogantes, espeluznantes. Seductores y traidores, felices y soñadores.  (Cambios de humor, primero de mayo, felicidad incomparable, ánimos inigualables, pensamientos inestables. Feliz mientras pueda. RA.)

Perder

Quisiera perderlo todo, irme lejos, ser nuevo.  Nacer, renacer, aprender, crecer.  Vivir, sonreír, convivir, morir.  Estudiar, experimentar, viajar, volar. Serlo todo, sin necesidad de ser nada. Querernos como locos, sin perder todo. Amarnos como idiotas, sin huir a la roca. Besar muchas bocas sin olvidar la nota. Perder el aliento, incitando sufrimiento. Buscar el camino, contemplando lo prohibido. Perder aquél amigo, por no valorar lo querido. Perder un par de cojones, por imbéciles tentadores. Ganar a la muerte, sobrevivir el deleite. Perder el amor, sin ninguna traición. Así como una canción, el adiós y el dolor. Lo perdido, lo que perderá y lo que perderé. Primero de mayo del dos mil quince, madrugada en soledad.  Sotomayor, RA.

Fragmentado.

     De ti, de mi, de nosotros, de lo que pudo ser, de lo que no es, de lo que quisiera que fuera, en fin, de un gran infortunio, de todo el dolor, del sufrimiento que comienza y del olvido que no llega. Deseos de odiar, anhelos de amar, pasiones que calmar. ¡Todo tuvo su final!      Interés mutuo. Te conocí, sin nada de protocolos, me conociste por igual. Pasaron los días, el interés crecía. No hubo falta de gritar que me interesabas, no fue necesario decir que te deseaba. Lo supiste, tú, con tu esencia e inteligencia. ¡Qué personalidad! Qué bonito, qué amable, qué interesante. Metas claras, conversaciones sin monotonía y mucho más consentido de lo que podría merecer yo.      Deseos de abrazos como antecedente. Querer vernos como estrategia principal. Un par de intentos fallidos. Por fin se logró. Una tarde, frente a cualquier mar, como tontos, nervioso y sin saber que decir. Finalmente, nuestras miradas se encontraron, nuestras manos se...

Me estoy perdiendo, carta a un ser desconocido.

     Me estoy perdiendo, en ti, que tal vez ni quieres verme perdido en tu ser. ¿Cómo evitarlo? Tal vez es tarde, tal vez podría retractar, sin embargo, me quiero arriesgar. Quiero dedicarte mil poesías, quiero que seas testigo de muchas ironías. Te veo, y siento que necesitas ser testigo de mis hazañas, te imagino abrazándome y sonriendo mientras escribo, en fin, eres mi gran película mental, el gran amor, que a punto de llegar está.      No te he visto, no te he respirado. A penas conozco tu voz. Toques de perfección, silencios de roedor. ¿Podrías hacerme daño? Sin duda, he dejado que sepas más de mí, aún cuando pareces no saber nada. Entre líneas has conocido mis debilidades, entre mensajes has visto mis curiosidades.      Estamos cerca, muy cerca, sin embargo, no nos vemos, no nos besamos, tampoco nos abrazamos. Tú dices que yo no quiero verte, yo digo que tu no quieres verme, ¡Qué tontos! Ambos queremos, lo sabemos. De mi parte, no sie...

A veces

A veces quiere querer.  Otras veces puede tener.  Existe un te quiero conocer Se olvida un anhelo tener.  A veces tiene miedo, a veces tiene sueño.  Un poco iluso, un tanto romántico.  Causando deseo, provocando revuelo. Intentando comenzar, sin poder caminar. Decía que se iba enamorar, sin saber mirar. Anhelaba amar, pero no sabía valorar. A veces, era intentos, a veces era fracasos. Necesitaba crecer, a veces quería crecer. A veces, solo a veces, volvería a nacer. Entre aquella nube, a veces se quería perder. Un par de desamores le harían estremecer. A veces, necesitaba florecer. En pocas ocasiones; envejecer. Entre humo y cigarrillos, permanecer, sin importar cual sea el parecer. A veces quería un final, a veces quería continuar, a veces no sabía explicar, a veces necesitaba gritar.

Crónica de un mal acostumbrado.

Ay, las personas... o seré yo. Qué fácil me resulta acostumbrarme a una persona que a penas conozco, qué difícil es alejarme de alguien, que aunque no me hace bien ni mal, me gusta tenerle. No se trata de gusto o interés alguno, es sencillo aferro, a una buena mente, a buenas conversaciones, a huir a la soledad. Le he cerrado de algún modo las puertas al amor, pero le dejo la ventana abierta, por si llega. Entre mis intereses no está conocer una persona, ni formular una relación. De otro modo, ha llegado un ser a mis días, hace poco más de dos semanas. Nombre común, de forma común... algún mensaje inesperado en alguna madrugada de insomnio, que cada vez son más frecuentes.      Han pasado los días, ni cuenta me he dado. Los mensajes no faltan durante el día, tampoco durante la noche; mucho menos durante la madrugada. Me agrada, bueno; me agrada el hecho de que esa conversación sin fin sobrelleva cualquier tema, trascendental o tonto; y me salva, me salva de mí, de mi hur...

Mamá.

Imagen
Tú que nueve meses me cargaste,  tú que durante toda mi vida me cuidaste.  Tú que de mi éxito te encargaste, Tú que de mi amor nunca te olvidaste... Mamá, reina, princesa y señora.  De mi amor siempre serás la ganadora.  Amor de mi vida, mi primera sonrisa.  Consentidora de sueños, hermosa.  Mi primer amor, mi gran amor.  Eres todo lo que he de buscar,  de mis sueños jamás te querré borrar. Grande y capaz, digna de admirar. Fiera, luchadora y emprendedora.  Hermosa, fuerte y ganadora.  Lo eres todo, mi gran señora. Luz dentro de la obscuridad.  Seguridad dentro del mar,  Paz a través del mal,  Piloto al navegar. Ojos de estrella, mi querida doncella.  Sonrisa muy bella, encantada princesa. Intelecto de melodía, vida mía. Sonrisas de cada día, hermosa mía.  Guía de cada paso, amor en cada rechazo.  Abrigo de ...

Amores.

Mis grandes amores, he aquí todas mis ilusiones.  He crecido, he reído, he llorado.  Ustedes me han amado, ustedes me han llenado.  Por ustedes, para ustedes y con ustedes mis versos. Mis grandes amores, mi poesía, mi vida.  Dejo ir mis días, procuro evitar la monotonía.  De mí has hecho maravilla, mucha sabiduría.  Entre fantasía y realidad, haces mi día.  Tesoro y vida, madre mía.  Sin ti mi vida nada sería.  Eres mi reina, eres mi princesa.  Eres todos mis días.  De ti tengo más,  pero luego ya será.  Mi inspiración y mi sonrisa, ¿A que se debería? De musas se conformaba mi alegría.  Con dolores, continuaba día con día.  Felizmente, escribía, vivía.  Amigos, testigos, abrazos y abrigo.  Mis tesoros, mi reflejo, mi todo.  Caminan conmigo, viven conmigo.  Son todo lo que quiso el destino.  Alma gemela, vida entera.  De ti ni s...

Así somos.

Pedimos, pero es muy poco lo que brindamos. Anhelamos ser escuchados, pero jamás escuchamos. Exigimos intelecto, pero el nuestro lo dejamos descansar. Queremos a alguien con grandes metas, pero nuestras prioridades están desviadas. Criticamos a quien viste ropa cara, y somos los primeros en buscar ropa cara. Estereotipamos todo, y pedimos no ser señalados. Caminamos por el aire, pretendiendo dejar huellas. Qué difícil somos, que mucho necesitamos crecer, pueblo, sociedad y amigo...

Sentir sin poesía.

A veces me pierdo, es como que muy inusual. A mi alrededor hay tanta basura, tanta gente perdiendo su tiempo, y es de esa, y otras mil maneras, que me matan, me pierden, me hacen dudar. ¿Tener metas a corto, medio y largo plazo estará mal? ¿Debo vivir al garete? Mira, para todo hay tiempo, en la vida hay prioridades que atender, no se estudia por estudiar, se estudia porque gusta, porque te apasiona, porque te llena, no porque vas a cobrar $22.50 la hora, o porque viajarás el mundo en tu trabajo. ¿Y esas prioridades? ¿De dónde salen? ¡De ilusos! Me decepciono a cada instante que quito los audífonos de mis oídos. Me dan ganas de irme corriendo, de no ver a tantas manadas oprimidas por ovejas sin inteligencia, me da asco ver mentes apagadas por opresión, mentes con potencial, mentes con ganas de mucho, pero con miedo. ¡Puñeta! En esta vida no se le debe tener miedo a nada, la muerte es tu amiga, y de cualquier modo te tocará, entonces; hay que arriesgarse, hay que luchar, hay que exponer...

Monólogo.

     Sentado, en medio de todo aquello que no es naturaleza, incluido el moderno computador con que hace esto posible, se encuentra el único joven que a pesar de cada tristeza, no se ha dejado caer, hasta hoy. Hoy despertó mal, sus ánimos habrían sido inexistentes y su sonrisa el reflejo de la falsedad más grande. Han caído varias hojas, o varios bloques sobre encima de este ser débil, a pesar de todo, muy débil. No encuentra salida, bueno; ni siquiera hace el intento de salir.  Tontamente se ha dejado hundir, y como nunca antes, y de ahí surgía un monologo, extenso, resumido en pocas palabras, demasiadas lágrimas y respiraciones entre cortadas. Hablar consigo mismo sería una tarea muy difícil, pero el mejor desahogo, sin duda. Nadie podría conocerle mejor que él mismo. A él mentirle resultaría estúpido, y entonces, nada haría sentido. Con todo realismo, explotó.      Hace dos años me liberé de un gran pesar, he aprendido a caminar sin dudar, de hec...

No tiene fin.

Fuiste mi amor, fui tu temor.  Eres mi tentación, soy tu desamor. Te concretas en mis fallas,  me sostengo en tus encantos. En medio de varios engaños,  han pasado varios años.  Gracias a la poesía puedo describir tu vida.  Un par de mentiras, Unas pocas caricias.  Todo una vida ficticia.  Muchas lágrimas caídas.  Intento olvidarte, lo necesito.  Lucho y trato, mas no lo consigo.  Me has destruido, te he perseguido. Hemos intentado, nos hemos arruinado.  No eres culpable, tampoco lo soy yo.  Me has maltratado, te he insultado.  Te desprecio sin duda, sin embargo te anhelo.  Me odias, es notable, pero dices te quiero.  Es por ahí donde me pierdo,  me pierdo en mí, me pierdo en ti.  Intento seguir, mas no hay forma de salir.  Me enterraste aquí, me olvidaste allí.  Entonces, ¿Cómo sonreír? Si tan siquiera aprendí a vivir.  Viv...

Amigo y amor.

He visto como brotan esas lágrimas,  he visto como murmuran esos labios,  he visto como desvanece ese cuerpo,  he comprendido cuánto duele el recorrido.   Te vi crecer, te vi triunfar.  Hoy, me toco verte llorar. Aquí estoy, soy tu sostén. Quiero ser tu amanecer. No te niego que te deseo, no olvido cuánto te anhelo, sin embargo aquí me encuentro,  entre amigo y amor.  Soy tu amor en mi imaginación,  soy tu amigo en consolación.  Entre canción y canción,  logro conquistar tu corazón.  Es solo un fantasma,  es solo un mal momento, es parte de la vida,  es parte del experimento.  A veces te pienso,  a veces me inclino.  Dentro de todo,  culmino en lo indebido. No te necesito para vivir,  sin embargo te quiero en mi vivir.  Aprendí a no tenerte,  pero no es con la idea de perderte.  De mis pensamientos,  eres e...

Diario de un iluso.

     Hoy, únicamente hoy siento deseos de gritar emociones lejos de metáforas y de poesía. Sencillamente quiero sentarme aquí, contarles de mí, hablar  de mis caídas, de cuán feliz soy y todo lo demás, y ¿Por qué no? Si yo escribo para complacerme, y por esta vez, también me complaceré.      Este año a penas tiene dos meses cumplidos y he ido en un sube y baja de emociones que siento que estamos casi a mayo, bueno; esos son mis deseos, sin duda. Al comienzo de año casi daba por hecho el formular una relación seria, encima de todas las otras metas de las que hablaré entre unas líneas más. No pasó ni medio enero, cuando ya estaba seguro que eso no era lo que me correspondía, que esa persona no sería mi vida, y si no sería mi vida, no merecía tener parte de ella. Y aunque suene muy arrogante, sé que no cualquier persona podría aguantarme, y entonces, no cualquier persona podría tenerme. Le conocí, y de hecho era casi ideal. Inteligente por demás, metas ...

Rabia

¡Qué coraje! ¡Maldito coraje! Espinas, rabia, lágrimas y caricias.  Amigos, amores y familiares.  Cabrones, infelices e inútiles.  Respira profundo, evita lo rudo.  ¿Por qué eres tan testarudo? ¿En qué carajo te has lanzado? ¿Dónde demonios te has olvidado? ¡Ay, maldito! ¡Ay, cabrón!  Lo has perdido todo por bocón. Eres mercenario de nada,  crees ser rey de varios imperios.  Consideras oro lo podrido,  alimentas tu ego de desprecio. Vives de desecho, sufres de soledad. Morirás sin dignidad. Queda más, pero no quiero escribir más.  Me quiero ahogar, no quiero despertar. Me quiero amar, pero a penas me puedo odiar. Detesto todo lo que rodea mi ser, detesto a cualquier ser. 

Sentido en lo podrido.

¿Corazón roto? No, mi corazón late igual. Mi vida marcha igual. Mis deseos siguen igual. Estoy solo, estoy vacío. Estoy aquí, pensativo, pero mi corazón, sigue tentativo, esperando algo bonito. ¿Existe lo bonito? Yo creo en lo bonito. Creo en el amor,  creo en la ilusión.  No espero nada,  no anhelo nada. Pero quisiera lo bonito, quisiera sentirlo. Ya lo he vivido,  ya lo he soñado. No quisiera repetirlo, pero quisiera intentarlo. Eso, con quien lo merezca, con quien me quiera,  me quiera de veras, me quiera por hoy, y por varios más. Dispuesto estoy, dispuesto estaré, pero sin esperar; viviré. 

Vida, mi vida.

Lo he notado, frente al sol no tengo inspiración.  Sin una canción, siento temor.  Estoy adicto, adicto a la vida. Me siento sin salida, pero no quiero vida.  Me siento feliz, me siento completo.  No dependo de una persona, no dependo de un aroma.  Dejé de necesitar mensajes al despertar. Comencé a dejar de soñar.  Era claro, estaba desilusionado, Estaba defraudado.  Encima de todo, estaba la vida. De la vida me enamoraba, de la vida me ilusionaba. Entre vida me paseaba.  Existían sueños que cumplir,  Retos que completar,  y claro; amores que olvidar. Ahí estaba ese antiguo dolor. En pasado, olvidado. Enterrado y jamás resucitado. No queda necesidad de ser detestado, mucho menos humillado. Me toca seguir aquí, con miedo al sol rodeado de canciones que apagan soledad, entre medio de vidas, rodeado de muertes. Viviendo por mí, solo para mí.

Soledad en Compañía

     Es una noche relativamente fría, a esta se adjuntan varios mensajes de textos, música de fondo, o más bien opacando cualquier otro sonido, y claro; una mente en total función, con mil pensares, varios males y un poco de soledad, enamorada.     Sucede este día en el cual comienzas a desconocerte, y comienzas a salir de tu cuerpo, bueno así me siento. No es normal el vacío, no es normal la soledad, mucho menos la enfermedad. ¡Qué difícil es aplicar a tu persona lo que dices!, justo eso me sucede. No me canso de brindar fortaleza, pero soy un hipócrita, olvido como ser fuerte. Bueno, para todos lo soy, pero dentro de mí, no, y eso quien me conozca bien, es capaz de notarlo.      He crecido, lo he notado hace mucho, aunque me he negado. Ya mis escritos no son de amor, ya mis pensamientos no son de felicidad. ¿Qué más da? Me tocó caer, me tocó sufrir, me tocó vivir. Dentro de mis prioridades no está una relación y soy un poco irresponsable par...